dimarts, 14 de març del 2017

El vino con el que brindó Benjamin Franklin la firma de la Declaración de Independencia

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    Vinos de Tenerife: las cinco Denominaciones de Origen

    Antes de que el plátano de Canarias se convirtiera en el gran embajador de las islas, la carta de presentación ante el mundo de Tenerife eran sus vinos malvasía. Mundialmente conocidos por los 'Canary Wines', conquistaron a los ingleses, a las cortes europeas, incluso a los padres fundadores de los EE UU. Desde hace unos años, viticultores y bodegueros chicharreros han apostado por la calidad en una isla que cuenta con cinco Denominaciones de Origen.

    Texto: EDUARDO SÁNCHEZ | Fotografías: ROBERTO RANERO
    Recorrió las mesas más ilustres de las cortes europeas en los tiempos en los que el sol no se ponía en el imperio español; su aroma, dulce y afrutado, cautivó a los personajes de Shakespeare, Walter Scott, Herman Melville, Lord Byron o Robert Louis Stevenson; con él seguramente celebraron las victorias, y trataron de ahogar sus derrotas, el capitán James Cook, el almirante John Jervis y el navegante Horacio Nelson. Hay historiadores que apuntan a que fue con malvasía criada en Tenerife -y no en Madeira- con la que brindó Benjamin Franklin la firma de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de Norteamérica.
    Los vinos de Tenerife atesoran una historia enraizada en sus cepas centenarias. "Esta es la última isla del archipiélago conquistada por los españoles en 1496. Como hicieron en otros lugares, los caballeros castellanos llegaron con la vid de su pueblo bajo el brazo para plantarla en estas tierras", recuerda Luis Ravina, enólogo y técnico de la Mancomunidad del Nordeste de Tenerife. Los años de apogeo llegaron gracias al comercio con Inglaterra en los siglos XVII, XVIII y XIX. Era parada casi ineludible de los amos del Atlántico en sus viajes a América, el sur de África y Oceanía; en estos puertos atracaban para cargar sus buques con el famoso Canary Wine.
    Vinos de Tenerife: Suerte del Marqués viñas. Foto: Roberto RaneroViñas con el tradicional cordón trenzado del norte de la isla de Tenerife.
    "Las islas se salvaron de la temida filoxera, que arrasó con los viñedos de la Península y Europa, y por ello aún conservamos un patrimonio varietal extraordinario. Hasta el siglo XIX, la más noble y cultivada era la malvasía, que es la principal responsable de la fama mundial de nuestros vinos", explica Ravina. Luego los viñedos perdieron terreno ante las plataneras, reinas indiscutibles del siglo pasado. Sin embargo, la cultura del vino nunca ha desaparecido de la tradición chicharrera. En las últimas décadas hay una apuesta decidida de los viticultores y bodegueros por recuperar esta variedad blanca y dulce natural, que cedió su protagonismo ante el listán.
    "Es sorprendente que en un territorio tan pequeño de extensión, alberguemos tal variedad de uvas y métodos de conducción. En pocos kilómetros de distancia pasamos de los cultivos en la costa a los de la cima del Teide; de las zonas más secas y soleadas del sur a las húmedas y verdes del norte, acariciadas por los alisios; viñedos en el mar de nubes y enraizados en tierras volcánicas que le confieren una riqueza y singularidad únicas en el mundo". La radiografía vitivinícola de Enrique Alfonso, presidente de la Asociación de Viticultores y Bodegueros de Tenerife, es apasionada. Para este farmacéutico y bodeguero, el vino debe ser "una de las tarjetas de presentación de la que más orgullosa se sienta Tenerife", que puede presumir de contar en la actualidad con cinco Denominaciones de Origen:
    Vinos de Tenerife: Viñas de La Orotava. Foto: Roberto Ranero

    El 'Dream Team' de los 90

    Arrancamos nuestro viaje en el norte de la isla, en Taraconte-Acentejo. Fue la primera región vinícola de Canarias que obtuvo la Denominación de Origen (1992) y la que engloba más hectáreas, bodegas y viticultores del archipiélago. Aquí los viñedos, enmarcados en un paisaje verde, son acariciados por los vientos aliseos, que traen la humedad del Atlántico. Los listán blanco, marmajuelo y malvasía -en blancos- y el listán negro y negramoll -en tintos- son los predominantes, con aromas afrutados y dulces. Cerca del 45% de la uva de esta comarca llega a Bodegas Insulares. "Aunque varía según la vendimia -el año pasado fue horrible-, de media aquí entran 600.000 kilogramos de uva al año que aportan casi mil viticultores", asegura Víctor Dorta, enólogo de esta bodega fundada en 1992 por iniciativa del Cabildo de Tenerife.
    Vinos de Tenerife: Bodegas Insulares depósito. Foto: Roberto RaneroEn Bodegas Insulares se puede llegar a almacenar hasta 600.000 kg de uva.
    En la década de los noventa del siglo pasado, aquí se reunió el 'Dream Team' vinicultor de Canarias. La división técnica de la bodega, capitaneada por Felipe Blanco Pinilla, "marcó una forma de trabajar los vinos que creó escuela y puso de nuevo a los vinos de Tenerife, hasta entonces en franca decadencia, en un nivel de excelencia mundial", recuerda Ravina, que durante cinco años fue técnico de campo aquí. "Desde entonces -añade Dorta- Bodegas Insulares ha sido la referencia, en tradicional y maceración, con la que se comparan muchas bodegas del archipiélago".
    Vinos de Tenerife: Bodegas Insulares Viña Norte. Foto: Roberto RaneroEn una edición especial de 'Viña Norte' se homenajeó a los viticultores de la bodega.
    Además de los vinos jóvenes que se comercializan en grandes superficies con 'marca blanca', las dos grandes referencias son: el Viña Norte, un tinto -listán negro y negramoll- de maceración carbónica, en la que la uva, tras una primera selección manual, pasa directamente del campo al depósito donde fermenta (en torno al 40% de los vinos de esta bodega se hacen con este procedimiento); y el Humboldt -en homenaje al naturalista alemán, padre de la geografía moderna-, un 100 % malvasía envejecida 36 meses en barrica de roble americano, "un dulce de alta graduación (19 %), de aroma intenso y afrutado, que nos recuerda a la cáscara de naranja, pasas y miel", según Dorta.
    Vinos de Tenerife: Bodegas Insulares Humboldt. Foto: Roberto RaneroEl 'Humboldt', uno de los malvasía 100 % más laureados de Canarias.

    El cordón trenzado, único en el mundo

    Nos adentramos ahora en el Valle de la Orotava, donde las viñas se mezclan con las plataneras, conformando un paisaje rural de gran belleza coronado por la silueta del Teide. En alguno de sus característicos caseríos y guachinches podemos pararnos a contemplar, con una copa de blanco, rosado o tinto -con un ligero toque amargo-, el Patrimonio Paisajístico de este valle, donde se cultiva la vid en el sistema de cordón trenzado, único en el mundo. "Se trata de una trenza labrada de manera artesanal con los sarmientos de la parra, que se extiende horizontalmente entre los 10 y 15 metros de longitud", explica Loles Pérez, enóloga de Suertes del Marqués.
    Vinos de Tenerife: Suerte del Marqués cordón trenzado. Foto: Roberto RaneroEl cordón trenzado, único en el mundo, en el Valle de La Orotava.
    Esta joven bodega, que puso en marcha la familia García Lima en 2006, cuenta con once hectáreas de viñedo propio, entre los 300 y 750 metros sobre el nivel del mar, donde hay cepas de hasta 150 años de antigüedad. "En estas tierras se dan grandes contrastes dentro de la misma finca, por la composición de los suelos y la altitud. Aunque no tenemos certificación ecológica -al recibir uva de otros viticultores-, sí estamos comprometidos con la sostenibilidad y el trabajo manual en la recolección", apunta Pérez.
    Vinos de Tenerife: Suerte del Marqués enóloga. Foto: Roberto RaneroLoles Pérez, enóloga de Suertes del Marqués, junto a los depósitos de hormigón.
    Listán blanco y negro son las variedades predominantes, aunque también encontramos vijariego negro, baboso negro, tintilla, albillo criollo, malvasía rosada o Pedro Ximénez. "Hacemos fermentación en depósitos de hormigón, donde la conservación es mucho más homogénea y se puede llevar un control mayor y conservación de los aromas afrutados y minerales". En la última edición de la Guía Peñín, esta bodega consiguió situar a siete de sus vinos por encima de los 93 puntos, aunque si Loles Pérez tuviera que elegir uno se quedaría con el El Ciruelo, "un listán negro con edad superior a los 90 años, con mucha complejidad y elegancia; el más sorprendente de la zona".

    Herederos de la tradición

    "Las viñas de ahí arriba son las mías y de mi familia", señala don Elías desde el camino, mientras ilustra al visitante sobre la fama de traicioneras que tenían las aguas de esta parte noroccidental de la isla para los piratas. Estamos en Garachico, uno de los municipios que conforman la Denominación de Origen de Ycoden-Daute-Isora. Los vinos de esta comarca son herederos de los antiguos Canary, de fama mundial en épocas pasadas. De hecho, Garachico fue la primera capital de la isla, con su concurrido puerto por el que pasaban las mercancías que viajaban a Inglaterra, Australia y América, hasta que en 1706 la erupción del volcán Arenas Negras arrasó con el pueblo y el puerto.
    Vinos de Tenerife: Viña Zanata patio. Foto: Roberto RaneroEl patio de Viña Zanata en el que republicanos y fascistas se dividían para tomar vinos.
    A unos cuantos kilómetros al este, en La Guancha, el abuelo de Carlos Pérez, don Pedro, abrió en 1893 una de las bodegas más antiguas que se conservan en la isla, Viña Zanata. "Mi abuelo fue un hombre muy querido en el pueblo. En esta casa solariega ofrecía vinos a los vecinos, que mi abuela Rosalía, a la que todos conocían por Rosa, acompañaba con un aperitivo de papas", relata Carlos, que ha heredado la virtud de buen anfitrión. "Aquí durante la Guerra Civil los republicanos bebían en un patio y los nacionales en otro; y entre todos, le hicieron alcalde a don Pedro", rememora el bodeguero.
    Vinos de Tenerife: Viña Zanata Carlos Pérez. Foto: Roberto RaneroCarlos Pérez disfruta de sus vinos con las visitas que llegan a su bodega casi a diario.
    Él comenzó a hacerse con las riendas de Viña Zanata a principios de los ochenta. Recuerda las dificultades para comercializar en los restaurantes y tabernas de los municipios de la zona el vino embotellado, y cómo fueron unos turistas alemanes, los primeros que le dieron la primera alegría comercial. Las viñas están entre los 300 metros de altitud en Ycoden hasta los 1.100 metros en la ladera del Teide. "Las variedades predominantes son el listán blanco, negro y el negramoll; pero las buenas alegrías me las está dando la recuperación de la malvasía aromática y el albillo criollo, con las que hacemos un coupage Vendimia Seleccionada". También trabaja con el Marmajuelo, una variedad 100 % autóctona, aunque "el caballo ganador sigue siendo el listán blanco de cepa centenaria, un joven muy aromático que es el más demandado por nuestros clientes", añade José Carlos Pérez, enólogo y actual director de la bodega.
    Vinos de Tenerife: Viña Zanata vinos. Foto: Roberto Ranero'Vendimia Selecionada', 'Blanco Tradicional', 'Marmajuelo' y 'Malvasía Seco' de Viña Zanata.
    Poco a poco, los hijos -junto a José Carlos está su hermana Natalia- se van haciendo con las riendas del negocio. "Yo jamás podré jubilarme. Soy feliz entre las viñas, cuidando de los vinos en las barricas y disfrutando de una buena copa en compañía de amigos y familia. Además, tengo la suerte de no ser rico y, por tanto, debo seguir trabajando en mi pasión", reconoce Carlos.

    En las alturas del Teide

    El gran contraste de altitudes de la isla se hace sobre todo patente en el sur. Para los no acostumbrados, el trayecto de la costa a las laderas del Teide, que en coche no se demora más de 30 minutos, es un continuo taponamiento de oídos. Estamos en la Denominación de Origen de Abona, donde los viñedos van de los 400 a los 1.700 metros sobre el nivel del mar, con un tiempo seco y muy soleado que dan una uva blanca con mucho cuerpo. "Nuestras fincas están a 1.300 metros, en el municipio de Vilaflor, uno de los más altos de España y con mayor insolación del mundo", sostiene Enrique Alfonso, dueño de la bodega Altos de Trevejos.
    Vinos de Tenerife: Altos de Trevejos bodega y Enrique Alfonso. Foto: Roberto RaneroEnrique Alfonso en el patio de su bodega, presidido por un lagar de 1822.
    En la casa familiar, una casona tradicional canaria de 1800 con un enorme lagar presidiendo el patio, se elaboraban vinos a granel desde hace mucho tiempo. Lo recuerda muy bien Antonio García, el encargado de servicio desde hace 53 años. "Yo en el viñedo he trabajado con camellos y burros . Aquí, a la bodega, venían los vecinos con sus garrafas y garrafones a por el vino que conservábamos en barricas. Ahora los vinos se hacen con una calidad inmejorable y no tienen nada que ver con los que estábamos acostumbrados". Es en 2012 cuando se constituye la nueva bodega, donde se trabaja con las uvas de cepas de 23 hectáreas de la falda sur del Teide. "A esta altitud, la poda la hacemos en enero, la floración llega en abril y se vendimia incluso metidos en noviembre", explica Alfonso.
    Vinos de Tenerife: Altos de Trevejos viñas. Foto: Roberto RaneroLos viñedos de Altos de Trevejos, a los pies del Teide -cubierto por las nubes-.
    La criatura de la que más orgullosos están en Altos de Trevejos son los Mountain Wines. Están el listán blanco con malvasía de cepas viejas, de vendimia manual y maceración en frío. Tras su fermentación, se conservan sobre sus propias lías nueve meses. "Se trata de vinos de gran complejidad, donde se combinan los aromas afrutados y florales de la malvasía aromática con los herbáceos del listán blanco de altura". El baboso negro, un 14 % de graduación y doce meses de crianza en barrica de roble francés, "tiene una alta intensidad aromática, a fruta madura y especias". Ahora la última apuesta son los Brut Nature, espumosos de listán blanco y prieto, con una segunda fermentación y crianza en botella durante 12 meses y degüelle de manera manual 'en seco', con lo que no se aporta azúcares.
    Vinos de Tenerife: Altos de Trevejos espumoso. Foto: Roberto RaneroLos 'Brut Nature' se degüellan de manera manual 'en seco' en la bodega.

    La bodega de las Ferrera

    La última parada de nuestro recorrido es Güímar, al sur de Tenerife, donde se cultivan en las medianías los vinos blancos, en una paleta cromática de tonalidades que van de pálidos a dorados. "Yo hablo a mis viñas; no me contestan pero sé que me entienden". Carmen Gloria Ferrara es una apasionada del mundo del vino. Disfruta tanto en su finca de Las Vigas, en el municipio de Arafo donde el monteverde de pino canario se hace cumbre, como en su pequeña bodega Ferrera. "La bodega siempre ha estado regentada por mujeres: mi abuela Magdalena, mi madre Maruca y ahora yo; y eso que antes estaba muy mal visto, incluso prohibían la entrada a las mujeres en las bodegas porque se creía que avinagraban el vino".
    Vinos de Tenerife: Bodegas Ferrera Carmen Gloria y Juan Rubén. Foto: Roberto RaneroCarmen Gloria y Juan Rubén Ferrera, madre e hijo, junto a su perra 'Golfa'.
    "De pequeña me encantaba acompañar a mi abuelo al campo. Nunca lo viví como un castigo. Además, dicen que este trozo de tierra está bendecido, porque cuenta la leyenda que en esta parcela cultivaban los monjes agustinos a principios del siglo XVIII, y que se salvó de las lenguas de lava tras la erupción del volcán Las Arenas", explica Carmen Gloria mientras acaricia a 'Golfa', la pastor garafiana que cuida de la finca. En estas tierras arcillosas y volcánicas crecen malvasía, albillo criolllo, listán blanco y moscaltel de Alejandría (para los blancos); listán negro (para rosado seco y afrutado); y syrah y tempranillo (para los tintos).
    Vinos de Tenerife: Bodegas Ferrera finca Las Vigas. Foto: Roberto RaneroEn Las Vigas, a 1.000 metros de altitud, se reparten las tres fincas de uvas.
    La bodega actualmente la dirige su hijo Juan Rubén Ferrera -se cambió el orden de los apellidos para conservar la rama materna-. "Soy abogado de profesión, bodeguero de corazón", sostiene. "En este momento no buscamos crecer ni expandirnos. Estamos muy a gusto con lo que hacemos", aunque eso no les ha impedido aventurarse en probar la experiencia de bodega submarina, unas mil botellas de tinto (80 % syrah y 20 % tempranillo) a unos 18 metros de profundidad, que comercializan con la marca Atlanticum. Otro vino del que se sienten muy orgullosos los Ferrera es el Momentos Malvasía (80 % malvasía aromática y 20 % albillo criollo), con fermentación en barrica de roble nuevo y que ha recibido varios premios internacionales en el 2016.
    Vinos de Tenerife: Bodegas Ferrera Momentos. Foto: Roberto Ranero'Momentos', de malvasía aromática y albillo criollo, es la última apuesta de Bodegas Ferrera.
    Juan Rubén, como José Carlos, Natalia, Loles, Enrique y muchos otros jóvenes viticultores, enólogos y bodegueros han apostado por continuar una tradición que en Tenerife se remonta a esos primeros conquistadores que llegaron con su cepa bajo el brazo. La intención de todos es volver a situar a los vinos de esta isla al nivel mundial de reconocimiento que tuvieron los Canary Wines. Y quién sabe, quizá con uno de ellos se celebre alguno de los hitos históricos que llegarán en un futuro.
    Fecha de actualización: 8 de marzo de 2017

    Así se prepara un pulpo 10 en el Bar Chinto

    GUIA REPSOL




  • pulpo 10 chinto

  • Así se prepara un pulpo 10 en el Bar Chinto                   

    Bar Chinto

    Shhh! Qué nadie se entere. En Porto do Son (La Coruña) se prepara uno de los mejores pulpos de Galicia. Todo el que lo prueba coincide en que es extraordinariamente tierno pero con la resistencia precisa a la mordida. En verano hay que esperar cola pero en invierno el Bar Chinto es un imán para escaparse a este pequeño puerto de la ría de Noia y deleitarse con la receta que Chefa prepara tan sencilla como estupendamente. 


    PILAR PORTERO (@pilarportero) / FOTOS: SOFÍA MORO (@SofiaMoroVG)
    Son las 11,30 de la mañana y el inconfundible aroma marinero del pulpo burbujeando a fuego lento inunda el comedor del Chinto, un clásico de Porto do Son en la ría de Muros y Noia. Solo una hora antes ha comenzado el ritual de cada mañana.
    Chefa, irónica, dispuesta y guapetona, limpia con un cepillo los pulpos de entre dos y tres kilos y medio mientras trata de convencernos de que la cámara no la quiere y por eso no piensa posar en las fotos. Jamás se vio tanto esmero en dejar reluciente el pulpo. “Hay que quitar una telita que no todo el mundo retira. Lo hago con cepillo porque es más eficaz y queda mejor”.  
    Al pulpo hay que asustarlo tres o cuatro veces antes de dejarlo cocer tranquilamente.
    Chefa no le da mayor importancia al placer que procura el pulpo que prepara. “No tiene secreto. Se congela hasta que está duro del todo y una vez descongelado y bien lavado, se mete tres o cuatro veces en una olla de agua hirviendo para asustarlo. En cuanto vuelva a hervir , se baja el fuego al mínimo y se deja 45 minutos para un peso de tres kilos. Se pincha para comprobar que ya está y listo”. Es entonces cuando se corta cada tentáculo y se coloca en el plato torneado de madera de pino.  
    Uhmm, el pulpo ya está cocido y huele que alimenta.
    Tierno pero con el punto adecuado de resistencia, con la chispa que le da una sensata mezcla de pimentón dulce y picante y el chorro de aceite suficiente para poder mojar pan. Así es el pulpo por el que no cuesta esperar mesa. De esos que te hacen cerrar los ojos y con el que comparas cualquier otro que tomes sabiendo que no hay forma de competir. Motivo de excursión desde Santiago en invierno. Y objetivo de quienes nada más subir al coche al coger las vacaciones suspiran por llegar y zamparse esa ración que han estado evocando todo el año. "Primero se echa sal gorda y luego pimentón, yo hago una mezcla de cuatro cucharadas de dulce y dos de picante que da para espolvorear sobre varias raciones. Y finalmente, se riega con aceite de oliva extra, concluye la cocinera. 
    No hay duda, está de muerte. Lo corroboran los fieles, “muchos gallegos, madrileños y andaluces principalmente” que en julio y agosto les obligan a compran 60 kilos cada dos días a pie de barco en el pequeño puerto y que dan para unas 50 raciones al día, que Julia y Mónica reparten diligentemente entre los numerosos fans que hacen cola mientras beben una cerveza o un albariño cosechero en la barra a la caza de un hueco para acomodarse.
    Suso, ya jubilado, ha dejado el negocio en manos de sus hijas Julia y Chefa y su nieta Mónica. 
    Nadie se da por veraneado en esta localidad sin haber pasado por esta taberna del puerto a tomar su famoso pulpo. Aunque los calamares pasados por harina y fritos son otro de sus platos estrella, junto a la tortilla de patatas y los pimientos de padrón. Cocina sencilla y bien elaborada. Nada fácil.
    No hay quien se resista al pulpo de El Chinto 
    Hace 21 años que Suso y su mujer se hicieron cargo del bar que les traspasó el anterior propietario. La casa de piedra fue antes el colegio del pueblo y "hay muchos ex alumnos que ahora vienen a tomar un vino", explica Julia mientras enseña la foto de la escuela. La acera de hoy era entonces arena y llegaba el agua del mar hasta la misma puerta. 
    Antes de ser taberna, el edificio de piedra que alberga a El Chinto, fue la escuela del pueblo.
    Suso, jubilado del mar, fue "contramaestre en la empresa nacional Elcano. Pero cuando se fue a pique y me quedé en el paro decidí con mi mujer, que era cocinera y trabajaba en otros restaurantes, montar uno propio". La experiencia en otras cocinas de 'la jefa' se hizo patente en las raciones que comenzarón a salir de sus dominios, que poco a poco fueron conquistando a la parroquía autóctona y foránea. 
    Julia y Mónica, tía y sobrina, te esperan en las puerta del bar.
    Fecha de actualización: 21 de noviembre de 2016

    divendres, 10 de març del 2017

    La Ruta del Bacallà protagonitza la dieta de la Quaresma

    Cultura > Gastronomia

    La Ruta del Bacallà protagonitza la dieta de la Quaresma

    Les jornades gastronòmiques inclouen diversos menús, tastets i fins i tot un llistat de les bacallaneries històriques de la ciutat



    Estem en plena Quaresma i per tant el bacallà és una de les menges estrella de la temporada. Tot i que avui en dia hi ha poca gent que segueix els preceptes de ‘fer magre’, el consum de bacallà entre Carnaval i Setmana santa no ha decaigut. Una prova de la bona salut d’aquest peix és la ruta que es fa durant tot el mes de març a Barcelona. Comprèn un recorregut per diversos restaurants i bacallaneries de la ciutat per conèixer i degustar l’autèntic bacallà assecat i salat a l’estil tradicional.
    El bacallà és un dels productes més versàtils del nostre receptari i es pot menjar de desenes de maneres diferents. Per això un dels eixos de la Ruta del Bacallà són els menús que ofereixen una dotzena de restaurants i que tenen aquest peix com a plat principal. El presenten en formats molt diferents, que van des de l’escuma de bacallà que farceix un tomàquet a un tros de morro fet a l’empordanesa. També molts plats combinen el bacallà amb altres productes de temporada, com ara un filet arrebossat acompanyat amb salsa de calçots o un arròs amb bacallà i carxofes.
    Però si el que es vol és tastar diversos plats protagonitzats pel bacallà, la ruta també comprèn gairebé una vintena de tapes. Amb un preu de sis euros, divuit restaurants de Barcelona ofereixen platets que tenen el bacallà com a producte estrella. Entre l’oferta hi ha de tot: composicions clàssiques com ara  bunyols amb salsa picant i esqueixades però també tapes molt creatives  com ara una pizza de bacallà a la pil-pil o emulsionat a sobre una torrada amb una piruleta de parmesà.
    Però la Ruta del Bacallà no només es queda amb la part gastronòmica i també vol fer difusió de les qualitats del producte. Per això inclou un llistat de bacallaneries de tot Barcelona compromeses en oferir bacallà de la millor qualitat i procedència. Hi participen una vuitena d’establiments que formen part del Gremi de Bacallaners, la majoria es troben als mercats municipals i algunes parades són històriques.

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    dilluns, 6 de març del 2017

    Coneix els 10 restaurants més estranys del món

    restaurants

    Coneix els 10 restaurants més estranys del món

    A l'hora de reservar taula en un restaurant, les possibilitats són d'allò més inversemblants

    Menjar penjat amb una grua a 50 metres d'alçada, despullat amb la teva parella, al fons de l'oceà índic o amb els ulls tapats

    Aquí teniu algunes de les propostes gastronòmiques més extravagants del món

    Més de 60 restaurants sol·liciten entrar al col·lectiu "A taula, vi català" impulsat per la DO Catalunya

    | 02/03/2017 a les 18:26h

    Al món hi ha de tot i gustos per tot. I pel que fa als restaurants, n'hi ha per triar i remenar. Us deixem deu exemples de restaurants sorprenents, singulars si més no, i us expliquem una mica què us hi podeu trobar si mai us atreviu a anar-hi.

    1- Dinner in the Sky Restaurant (Bèlgica)
     

    El primer restaurant d'aquest tipus va ser a Brussel·les, Bèlgica. Tot i que el projecte també s'ha fet a d'altres quaranta ciutats de tot el món (a Austràlia, Japó, Índia, Dubai, Sud-Àfrica, Brasil, Estats Units, Mèxic, Canadà… i Xina). La idea és que els clients puguin degustar un suculent menú, al costat d'altres acompanyants, mentre romanen suspesos d'una grua, a 50 metres. El preu de l'àpat varia segons la ciutat, però el cas és que pot arribar a ser un caprici no apte per a totes les butxaques. Hi ha ocasions en què un sopar d'alçada costa uns 8000 euros.

    2- Mastaurant (Nova York, EUA)
     

    Per poder menjar en aquest restaurant que està ubicat en ple SoHo, s'ha de reservar taula amb dos mesos d'antelació. Una vegada s'ha pogut aconseguir dia i hora, cal que els clients signin un contracte en el qual accepten una sèrie de regles: no s'hi poden fer fotografies ni vídeos, accepten la nuesa, la depilació de la zona genital i tenir clar que, com a Las Vegas, tot el que passa al Mastaurant, es queda al Mastaurant. I és que la privacitat es molt important, perquè sembla que entre els clients del Mastaurant hi ha personalitats del món de l'espectacle i de la política.

    La cuina del Mastaurant es basa en un menú que compta amb plats preparats, parcialment o totalment, amb fluids obtinguts de la masturbació humana (afortunadament). Entre aquests plats estrella destaca la pasta al pomodoro amb perles de semen endolcit, gelat de gerds a la suor o sopa de tòfones amb essència vaginal. No apte per a gent aprensiva.

    3- Ithaa Undersea Restaurant (Illes Maldives)
     

    Un restaurant ubicat al luxós hotel Hilton Maldives, situat al fons de l'oceà Índic, a 5 metres sota el nivell del mar. Els clients poden gaudir d'unes vistes panoràmiques de 270 graus de vida marina, tot plegat mentre es  un menú que té el peix com a ingredient principal. 

    4- Restaurant Eternitat (Polònia)
     

    El restaurant Eternitat, especialitzat en gastronomia fúnebre, es troba a la ciutat de Truzkavets prop dels límits de Polònia amb Ucraïna. Està integrat en el taüt més gran del món, fabricat per una funerària de la mateixa ciutat. Els comensals poden menjar, entre d'altres plats del menú, un platet de mal averany anomenat "complirem al paradís" o una  amanida "quaranta dies", que fa referència als dies de dol. Les espelmes que hi ha a les taules ajuden a generar un estat d'ànim fúnebre i un ambient tètric.

    5- Heart Attack Grill (Las Vegas)
     

    "Un gust pel qual val la pena morir", aquest és l'eslògan del restaurant americà. El plat estrella del local són les hamburgueses carregades de calories. Per exemple, les hamburgueses anomenades "bypass burgers" són fregides amb greix de porc i arriben a tenir fins a 8.000 calories.

    El restaurant té diverses regles: en el cas que els clients no s'acabin la comanda les infermeres-cambreres els castigaran amb un copet; si pesen més de 150 quilos, mengen gratis i si demanen una quàdruple bypass (Record Guiness de calories, unes 9.980) i se l'aconsegueixen acabar, les infermeres-cambreres els porten fins al cotxe amb cadira de rodes. Realment, el nom del restaurant no enganya, els menús que s'hi serveixen són d'infart.

    6- Dans le Noir (Barcelona)
     

    La peculiaritat d'aquest restaurant és que està completament a les fosques. La finalitat de l'experiència és que, deixant de banda la vista, es potenciïn la resta de sentits. Com a dada curiosa, tots els cambrers que serveixen al local són invidents. Tot plegat sorgit de la idea de demostrar que les persones invidents també tenen la capacitat de treballar al món de la restauració. És obligatori despendre's del telèfon i del rellotge a l'entrada del restaurant per tal d'afavorir que tots els clients experimentin, entre moltes altres coses, la pèrdua de la noció del temps.

    7- Le 3842 Restaurant (Aiguille Du Midi, Chamonix, França)

    Le 3842 Restaurant ubicat a Aiguille Du Midi, a Chamonix, s'hi arriba amb telefèric (considerat el més alt d'Europa), a 3.842 metres d'altura. Com és d'esperar els clients poden gaudir d'unes vistes sorprenents mentre hi dinen (a l'hivern l'horari és de 12 h a 14 h i a l'estiu de 11.30 h a 15.30h , sempre que el temps acompanya). És obert tot l'any menys el mes de novembre i ofereix cuina tradicional de qualitat, amb productes dels Alps, sobretot.

    8- Cabbages and condoms (Tailàndia)
     

    El nom d'aquest restaurant significa cols i condons. La decoració del local és força peculiar. Hi ha preservatius per totes les parets i les catifes estan fabricades amb làtex reciclat. Una part dels beneficis que s'obtenen es destinen a diverses associacions que treballen en la investigació i ajuda a persones amb VIH.

    9- The Jail (Taipei, Xina)
     

    A Taipei, es pot menjar dins d'una veritable presó, o si més no en un local que té cada un dels detalls que hi ha en una presó. Et serveixen els àpats entre reixes i els recipients per menjar, per exemple, són les palanganes d'orinar dels presos quan són dins les cel·les. Fins i tot alguns clients es deixen maltractar pels cambreres que representa que són els funcionaris de presó. I no és lúnic n'hi ha a d'altres ciutats del món, com per exemple a Mumbai. Hi ha gustos per tot.

    10- The Clinic (Singapore)

    En aquest restaurant situat a Singapur pots sopar amb cadira de rodes al voltant d'una llitera de quiròfan, beure en tubs d'assaig, gaudir d'una il·luminació més adequada per fer una intervenció quirúrgica que pera fer un àpat, entre moltes altres experiències. S'entra a través d'una sala d'emergències i els cambrers, no podia ser d'una altra manera, serveixen amb bata blanca.

    diumenge, 5 de març del 2017

    La cuina de la Neus: coques de recapta

    CulturaGastronomia

    La cuina de la Neus: coques de recapta

    Neus Cuscó ens proposa una recepta tradicional, en l’àmbit de la cuina d’aprofitament



    Ingredients:
    Per a la base de la coca:1/2 kg de farina
    30 g llevat de forner
    1 gotet d’aigua
    8 cullerades d’oli
    2 cullerades de llet
    sal
    Notícies del dia
    Cada matí rebreu les notícies del dia a la vostra bústia de correu
    Per fer la coca de ceba:4 cebes grosses de Figueres
    oli, sal
    6 sardines
    Per a la coca de carabassó:2 carabassons
    oli, sal
    unes tires de pebrot escalivat
    6 salsitxes
    (també es pot fer amb una base de samfaina)
    Elaboració:Comencem fent la pasta: desfem el llevat amb les dues cullerades de llet. En un bol gran posem la farina, la sal, l’aigua i anem treballant la pasta, fins que s’estiri i no es trenqui. Fem una bola, la tapem i la deixem reposar en un racó de la cuina un parell d’hores. Després hi afegim l’oli i la continuem pastant i la deixem reposar mitja hora més, també tapada.
    D’aquesta pasta en surten dues coques. Així doncs, la partim per la meitat i les estenem a sobre d’una plata que pugui anar al forn, amb paper vegetal a sota.
    Mentrestant, tenim la ceba tallada amb una mica de sal, que així deixa anar l’aigua. També tenim tallat el carabassó amb sal, perquè tregui l’aigua.
    Fregim les sardines i també les salsitxes i les reservem.
    Coca de recapta de ceba amb sardines.
    A sobre d’una coca hi posem la ceba ben escorreguda. A l’altra coca hi posem el carabassó. Per sobre les coques hi tirarem un raig d’oli.
    Posem les coques al forn, ben fort, a 210°, de 25 a 30 minuts.
    Traiem les coques del forn i les acabem de guarnir. A la de ceba hi afegim les sardines. A la de carabassó hi posem les salsitxes i uns trossets de pebrot escalivat.
    Aquestes coques es poden fer amb verdura de tota mena, del temps i altres complements: amb samfaina, amb bacó, tonyina de llauna, xampinyons, pernil dolç… I, és clar, allò que tenim a casa i a la nevera.
    Coca de recapta de carabassó amb salsitxes.
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    dijous, 2 de març del 2017

    PÈSOLS AMB CALDO IBÈRIC



    PÈSOLS AMB CALDO IBÈRIC


    Pèsols amb caldo ibèric Zoom



    La Taverna del Clínic, dels germans Simoes, és un restaurant emblemàtic per la qualitat del producte i per l'originalitat dels plats. Situat al carrer Rosselló de Barcelona, ens revela els trucs d'algunes de les seves millors receptes.

    Ingredients per a 4 persones:
    500 g de pèsols del Maresme
    1 all tendre
    2 calamarsets
    100 g de tripa de bacallà
    Mantega 
    Oli
    Sal
    Caldo de pernil ibèric
    Blanquegeu els 500 g de pèsols: és a dir, poseu-los 30 segons en aigua bullint i després refredeu-los en aigua amb gel.
    Piqueu l’all tendre. Daureu-lo en mantega, afegiu-hi la tripa de bacallà i el caldo de pernil ibèric i saleu-ho al gust. Quan faci xup-xup, afegiu-hi els pèsols. Tot junt hi ha d’estar entre 30 segons i un minut.
    A banda, saltegeu els calamarsets.
    Per acabar, col·loqueu els pèsols al fons del plat, amb el caldo. I al damunt, els calamarsets. 
    Bon profit!

    dimecres, 1 de març del 2017

    L’OU A LA PICA D’ESCURAR

    marginàlies

    Jaume Mateu i Martí des dels marges atalaiats de l’illa, de les lletres i de les vides mòltes

    L’OU A LA PICA D’ESCURAR

    Vilaweb
    Que a Can Gazà la normalitat perd les anses i la brúixola bé que ho sabem els que compartim amb els residents les seves cuites i comptades curolles. Diu el coc en cap, el nostre particular síndic Jaume Santandreu, que al casal s’hi concentren les terrisses humana més cruiades i la raó li passa per damunt. I d’aquests cruis en degota una realitat que té ben poc a veure amb la tangibilitat que marca la normalitat consensuada i que ja fa temps que s’ha fet amb el domini del territori gazanenc. Per ajudar-nos a entendre aquesta atmosfera esmunyedissa i mala de fènyer, l’equip de treball deim que a la casa pairal dels pobres més pobres de Mallorca, qui governa amb mà de ferro és el surrealisme.
    D’aquests aires forassenyats sembla que no se n’alliberen ni els animals de criam. Ja fa setmanes que una de les nostres gallines, una de les més ponedores, provà de sortir del tancat per explorar el casal. No li feia res trobar-se amb els residents i, com si fos la reina del casal, clocant clocant, l’explorà de dalt a baix. Davant el seu esperit aventurer no costà gens posar-li nom: Dora, l’exploradora.
    Posà el primer ou a la sala de baix, als espais antigament destinats als pagesos de la finca, en una estanteria on s’hi arrengleren llibres d’autoajuda. Es veu, però, que el lloc no li acabava de fer el pes i trobà la pica d’escurar, just davant la xemeneia que els vespres de fred arreplega un bon nombre de gazanencs. Un d’ells, en adonar-se de l’ou que na Dora havia posat a la pica, proposar als altres de fer-li un jaç de palla per amortir la gelor de la pedra, i cap d’ells no hi posà cap emperò. Enllestit el niu, la gallina hi posa els ous com si fos el millor indret del món.
    Ara només hi manca demanar-li que s’afanyi a fer els ous de dos o tres vermells, que a Can Gazà és ben posible.